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CENTROS DE AYUDA PARA DROGADICTOS

Vivimos en una sociedad que se esfuerza día con día por ser mejor, desde chicos nuestra única obligación es asistir a la escuela para ser educados y adaptados al sistema.

Nuestros padres aparte de darnos amor y atención generalmente nos enseñan a diferenciar lo que nos conviene de lo que no, en ocasiones nos explican detalle a detalle el por qué de algunas cosas como por ejemplo el amor o los sentimientos, cómo funcionan las relaciones sociales, el por qué debemos estudiar una carrera, tener un buen trabajo, entre otras muchas circunstancias de la vida. Tanto nuestros padres como los mayores que nos rodean nos aconsejan por qué hacer ciertas cosas o tomar ciertas decisiones puede afectar y dañar nuestras vidas. Como por ejemplo el consumir drogas o alcohol, enviciarse con cualquier cosa  puede afectar nuestra conducta y provocar que el mundo casi perfecto en el que deberíamos vivir se destruya lo cual nos haría infelices.

Pero, ¿Qué pasa si algo sale mal y si en ese largo proceso de crecimiento y aprendizaje nuestro entorno cambia? ¿Qué tal si perdemos a un ser querido, sufrimos abuso sexual o sin quererlo nos rodeamos de las amistades equivocadas e incluso puede ser que desde que nacimos nuestro organismo genéticamente ya está predeterminado a caer fácilmente en las adicciones o a padecer enfermedades mentales como depresión o codependencia? Todas estas posibilidades de sufrir  circunstancias negativas y muchas más nos pasan todos los días a todos los seres humanos sin importar la edad o la condición económica y social.

Podríamos decir que absolutamente todos los seres humanos tarde o temprano viviremos episodios traumáticos en nuestras vidas los cuales cambiarán nuestra forma de pensar, de sentir y hasta de percibir el mundo y en ocasiones puede ser para bien pero muchas otras veces será para mal.

Pero como humanos que somos pese a toda la maldad y mala voluntad de muchas personas somos una especie hecha primeramente de amor por lo tanto en nuestra primera naturaleza se encuentra el ayudar, el apoyar a otros humanos que se encuentren confundidos o sufriendo de alguna manera y es por esto que como repuesta a la creciente población de personas con problemas de adicción a las drogas, se crearon los centros de ayuda para drogadictos. En nuestro país existen ya gran cantidad de estos centros, también se han desarrollado diferentes y muy efectivos tratamientos para ayudar a las personas a que dejen su adicción y puedan vivir una vida plena y sobretodo en libertad.

Misión Nueva Esperanza somos uno de los centros de ayuda para drogadictos con gran trayectoria y experiencia en este tipo de tratamientos, en nuestra clínica tratamos no sólo a personas adictas a las drogas, sino que también tratamos el alcoholismo, codependencia, ludopatía y trastornos de la alimentación (bulimia y anorexia).

Contamos con un equipo multidisciplinario el cual se compone de un grupo de profesionales expertos en la materia, en nuestros programas de recuperación los pacientes cuentan con el diagnóstico de un psiquiatra y de médicos especializados también son psicoanalizados por eficientes psicólogos que los acompañan en todo el proceso de rehabilitación escuchándolos, orientándolos y haciéndoles entender la causa de su adicción para que puedan vencerla; también contamos con terapeutas, consejeros y algo muy especial de nuestro centro: los guías espirituales.

En Misión Nueva Esperanza trabajamos bajo la filosofía de que el espíritu es la esencia del hombre por lo que si se busca cambiar por completo a uno hay que atacar desde lo más profundo, el espíritu, el cual siempre es bueno y perfecto pero por el lado humano muchas veces queda olvidado y entonces hay que encontrarlo.

En los diferentes centros de ayuda para drogadictos existen diferentes métodos de tratamientos para sus pacientes y en Misión Nueva Esperanza también consideramos que el tiempo del tratamiento, así como la atención prestada al paciente, son fundamentales para una buena rehabilitación y para mantener la abstinencia, es decir que el rehabilitado no tan fácilmente recaiga en el consumo de la droga o cualquiera que sea su adicción. Es por esto que en Misión Nueva Esperanza nuestros tratamientos son de tres meses como mínimo y con seguimiento una vez que el paciente salga del centro.

En Misión Nueva Esperanza consideramos que este es el tiempo que un adicto necesita para realmente desintoxicarse de su adicción, entender por qué cayó en ella, superarla y después incluso sacarla por completos de su vida. También consideramos que el formar grupos pequeños de pacientes en rehabilitación es muy importante ya que con grupos reducidos cada uno de ellos recibirá la atención necesaria para planear y ejecutar un tratamiento cien por ciento adecuado para él o ella.

Misión Nueva Esperanza somos uno de los únicos centros de ayuda para drogadictos que ejerce esta modalidad de grupos reducidos y de programas completamente personalizados pues al conocer muy bien al paciente prestándole toda la atención posible, le daremos también un tratamiento diseñado especialmente  para su problemática en particular.

Misión Nueva Esperanza es hoy una de las mejores opciones en cuanto a centros de ayuda para drogadictos se refiere. Aquí sabemos muy bien que la vida muchas veces no es fácil y que en muchas ocasiones las circunstancias nos arrastran a hacer cosas que aunque sabemos que no están bien, terminamos haciéndolas porque nuestra realidad es demasiado difícil de vivir o simplemente porque sentimos unas ganas incontrolables de consumir ciertas sustancias o revivir ciertas sensaciones una y otra vez.

En Misión Nueva Esperanza tienes un grupo de amigos que son tus confidentes y tus aliados para ayudarte en el proceso de recuperación de tu vida, tu espíritu y de tu libertad.